Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

martes, 13 de junio de 2017

J. L. Pidal Montes: Parabellum en flor (2):







YO ESTARÉ

Ganas de gritar
a los cuatro vientos
la plenitud de tu nombre:
entre los sargazos,
entre arrozales vietnamitas
horadados por los túneles aún
serpenteantes como ofidios viscosos
cavados a mano y sangre por
las guerrillas del Vietcong.

Si alguna vez pasas ante mi puerta
-esa con el perpetuo cartel de Se vende-
mira hacia ella y levanta
tu nívea mano para saludarme.

Yo estaré tras las remendadas cortinas
como siempre, borracho de ruina.
Yo estaré tras los rotos cristales
como siempre, embriagado de dolor.

Yo estaré tras las paredes mohosas
como siempre, seco,
cada vez más enjuto,
trastornado, fiero,
acerado, firme, duro;
enfrentándome un día más a la vida
con balas de sangre y bilis.



J. L. Pidal Montes. Parabellum en flor. Editorial Versos y Reversos, marzo 2017.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.