Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 22 de abril de 2017

Pedro César A. Verde: Retrovisor:




RENAULT 14, ROJO

Recuerdo que
el asiento de atrás
era una pradera
libre de obstáculos
y también era un bosque
lleno de árboles para otear
el horizonte encaramados
a sus copas mientras
un ojo intermitente
vigilaba tranquilo en el espejo
recuerdo que todo era así
y se podían
fabricar aviones y barcos
con la flores y las hojas
y masticar el aire
y beber con pajita de los charcos
pero alguien arrasó la pradera
y taló el bosque
y construyó allí un trono
anclado a un compulsivo
cinturón de seguridad.







DOS ROMBOS

Rcuerdo que
me daba tiempo
a escuchar
la música
de Henry Mancini
y ver aquellas tres divas
frente a un hombre
del que solo
escuchaba la voz
Mi madre
me mandaba
a la cama,
y de camino
a mi cuarto
yo me preguntaba
qué tipo de cosas
tan malas
ocurrirían
cuando aquellos
dos rombos
aparecían
en la parte
superior
de la pantalla
divirtiéndome
de un peligro
desconocido
para mí
Creo que
entonces comenzó
mi pasión
por lo prohibido.






O COMO SE LLAME

Lo que yo quiero contigo
creo que es
quemar sartenes,
tropezar con la camiseta
en el wáter,
chocar en el pasillo
por la tarde,
capear tu mal humor
al despertarte,
escuchar tu respiración
al desvelarme,
beber tu sed
hasta saciarte,
devorar tu hambre,
o yo que sé
cómo explicarte
Puede que sea amor
O como se llame



Pedro César A. Verde. Retrovisor. Canalla Ediciones, 2016. De la portada: Rodrigo Borque "el Dro".

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