Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

lunes, 24 de abril de 2017

Gerardo Lombardero: El sabor amargo de los rododendros:


HORIZONTE

En la amarga
espera
del que perdido
busca un horizonte
siempre
debería haber
una brújula.







DECLARACIÓN

Me bañaría en tus ojos
verde mar. Dejando que las límpidas aguas
de tus retinas me mojasen,
subiendo por mis piernas,
hasta justamente esas partes
que no son tan poéticas.
Es cierto. Me bañaría
en las aguas de tus penas
si me tomases en serio.







ENSEÑANZA

Aprender a amarte es un duro
ejercicio cotidiano.
Lo dicen tus grandes ojos
o levemente,
a ratos tu mano en mis manos.
Aprender a amarte es un oficio
de poeta o de mago:
acariciar tus negros cabellos
o por un momento
besar con desamparo tus labios.
Aprender a amarte cuesta tanto
que a veces,
de noche o en cualquier momento,
pienso en tu boca abierta
sobre la mía jadeando.



Gerardo Lombardero. El sabor amargo de los rododendros. Bajamar Editores, 2016.


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