Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 20 de abril de 2017

Emma Cabal: No quiero estar allí cuando suceda:



ESQUIZOFRENIA

A veces pienso
que me gustaría tener dos vidas
para morir
una contigo.






NADA IMPORTA NADA

Nada importa nada.

Ni el trabajo,
ni la política (anda
y que les den a todos),
ni la poesía, ni nada...
Casi diría que ni el amor.

Nada importa nada
cuando te duele un hijo.






MOMENTOS

Cuando vi allí la pistola,
esperándome dento de aquel cajón,
me fascinó la idea
del suicidio.

Sería fácil.
Sí,
muy fácil.

Lo importante era no pensar
en nada.

Cogí el arma entre mis manos
y la acaricié durante un rato.
Luego abrí
la boca y dejé que fuera ella
quien me acariciara
y tocase mi lengua
como en un beso.
Dudé un momento,
un segundo tan solo,
y apreté
el gatillo.

Después
abrí la botella
de vodka
y me serví un vaso lleno
hasta los bordes.

Sabía
que la pistola no estaba cargada,
y sin embargo no pude evitar
un extraño sentimiento

parecido a la vergüenza

o

a la decepción.



Emma Cabal. No quiero estar allí cuando suceda. Canalla Ediciones, 2017. De la foto de portada: Alejandro Nafría.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.