Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

domingo, 19 de febrero de 2017

Poesía Norteamericana (57): Larry Levis:




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UN POEMA DE CABALLOS

Tus amigos afirman. Sus miradas son como chozas
en las que alguien abandonó sus herramientas.
Quizá ya has empezado a morir.
Alguien tropieza contra ti y echa raíces,
un matojo retaco, desinteresado.

Así que trabajas hasta tarde en la oficina
mientras un mozo pasa la aspiradora.

Adelantas en el papel vacío.
Pasas el benigno guiño blanco.
Encuentras los pantalones oscuros de tu padre,
las horquillas de tu madre,
los tomas en tus manos,

mientras las cárceles se cierran en Santiago
y las heridas del caballo
son lugar común. Brillan en la lluvia
fuera de la cárcel y no dicen nada.

Era 1946, la guerra había pasado.
Tu padre colgó sus pantalones en la cama.
Tu madre se desnudó y sacudió el cabello.
Se acercaron. Mientras tú comenzabas
le vendaron los ojos al caballo y lo llevaron más lejos
por el risco mientras las sombras
se ponían sus guantes uno a uno y se alejaban
y lo dejaban solo.



Larry Levis.

Varios Autores. Nuevas voces de Norteamérica. Plaza & Janés Editores, 1981. Traducción de Clarible Alegría y D. J. Flakoll.

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