Dibujo de BEGOÑA CASÁÑEZ CLEMENTE

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

domingo, 12 de febrero de 2017

Poesía Norteamericana (43): Alberto Ríos:




Sitio Web de la Imagen



LA MISIÓN DE LOS MONAGUILLOS

Toño me dijo en catecismo
que la bola grande de los ojos
admite el bien, y la bolita
negra es para ver el mal,
le había dicho su madre que es viuda
y por tanto una autoridad en tales cosas.
Es por eso que en la noche
la bola negra se agranda.
Por tanto los chicos no pueden salir
de noche, y en la noche
las chicas se quitan la ropa
y deambulan por sus dormitorios
o brincan en sus camas
en puras sandalias
y se paran en la ventana.
Yo era el monaguillo
sabio en estas cosas,
cuya misión en los domingos
era recordarle a las personas
lo de anoche mientras se hincaban
a recibir la Santa Eucaristía.
Para impedir que Cristo se cayera,
sostenía la bandejita de metal
por debajo del mentón
mientras que en la espesa alfombra
bermeja del altar
arrastraba los pies
y esperaba el preciso instante:
bandeja debajo del mentón.
Yo ofrecía sin expresión alguna
el Choque Eléctrico Sagrado,
aquel que produce una deglución
realmente prolongada
y que pone a reflexionar a la gente.
Pensaba en ello como en la justicia.
Pero en otros domingos el fuego
en mis ojos era diferente,
mi misión de algún modo cambiaba.
Sostenía la charola de metal
con demasiada firmeza
contra alguna de aquellas barbillas nerviosas,
y miraba con autoridad hacia abajo
los corpiños de los vestidos blancos.



Alberto Ríos.


Varios Autores. Líneas conectadas, Nueva poesía de los Estados Unidos. April Lindner Editor, 2006. Traducción de Zulai Marcela Fuentes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.