Dibujo de BEGOÑA CASÁÑEZ CLEMENTE

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

jueves, 2 de febrero de 2017

Poesía Norteamericana (22): Yusef Komunyakaa:




Sitio Web de la Imagen



CARA A CARA

Mi rostro negro se desvanece,
se esconde en el granito negro.

                Dije que no lo haría,
                maldita sea: Sin lágrimas.
                Soy de piedra. Soy de carne.
                Mi reflejo nebuloso me observa
                como un ave de rapiña, el perfil de la noche
                soslayando la mañana. Giro
                hacia aquí -la piedra me deja ir.
                Giro hacia aquí-otra vez estoy dentro
                del Monumento a los Veteranos de Vietnam-,
                esperando que la luz
                cause la diferencia.
                Recorro los 58.022 nombres,
                esperando a medias encontrar
                el mío en letras de humo.
                Toco el nombre Andrew Johnson;
                veo el destello de la trampa emboscada.
                 Los nombres resplandecen en la blusa de una mujer
                 pero cuando se aleja
                 los nombres permanecen en la pared.
                 Las pinceladas brillan, las alas
                 de un ave roja atraviesan el recorrido de mi mirada.
                 El cielo. Un avión en el cielo.
                 La imagen blanca de un veterano flota
                 más cerca de mí, entonces sus pálidos ojos
                 miran a través de los míos. Soy una ventana.
                 Él perdió su brazo derecho
                 dentro de la piedra. En el espejo negro
                 una mujer intenta borrar los nombres:
                 No, está cepillando el cabello de un niño.



Yusef Komunyakaa.

Varios Autores. Líneas Conectadas, Nueva poesía de los Estados Unidos. April Lindner Editor, 2006. Traducción  de Argentina Rodríguez.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.