Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

sábado, 28 de enero de 2017

James Leo Herlihy: Vaquero de medianoche:






Así da comienzo esta novela:



Con sus botas nuevas, Joe Buck medía metro ochenta de estatura, la vida era diferente. Al salir de la zapatería de Houston algo resonó en la mitad inferior de su cuerpo: una especie de fuerza que no conocía, y que había empezado en su pelvis, haciéndole sentir el mundo que le rodeaba. Los músculos nuevos entraron en juego en sus caderas y sus piernas, y tuvo un conocimiento exacto de su nueva actitud al dirigirse hacia la acera. El mundo estaba allí abajo; él aquí arriba, en lo más alto, y el espacio existente entre él y el mundo lo gobernaba un animal hermoso y extraño, él mismo, Joe Buck. Era un tipo fuerte. Estaba excitado. Estaba dispuesto.



James Leo Herlihy. Vaquero de medianoche. Ediciones Picazo, 1974. Portada: Alberto Santaló. Traducción de Miguel Giménez Sales.



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