Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

miércoles, 4 de enero de 2017

Carmen del Río Bravo: No ardo, me oxido... (y 4):








ME DIJISTE PUTA

Hace unos días
            el tiempo es relativo
un desconocido me dijo Puta.
Era fácil de entender.
Sus ojos, sus manos, decían Rabia y Miedo.
Había osado oponerme a su camino
             que me arrollaba.
Era en la calle.
             Él lo pretendía pero no
Era un insulto desde su rabia y miedo.
Era sólo que no me había plegado
              a su imagen de mi lugar mujer
              de lo correcto.

Hace algunos días
              el tiempo es relativo
él me dijo Puta.
Era fácil de entender.
Sus ojos, sus manos, decían Temor y Deseo.
Me hablaba de hombres y mujeres,
               de esas amistades imposibles,
               de él, de mí.
Estábamos en un bar.
               Él no lo pretendía, pero
Era un insulto desde su temor y su deseo.
Era sólo que yo no quería plegarme a su imagen
               de lo que debía ser,
               de lo correcto.

Hace otros días
                el tiempo es relativo
repetiste varias veces Puta.
Tus ojos, tus manos, todo tú decían Avidez.
Era en tu cama.
                Tú lo pretendías y no pero
Era un insulto también desde tus embestidas,
querías que expresara mis deseos,
                si los hiciera coincidir con los tuyos,
que me plegara así
                a tu imagen
                                        allí, entonces
                de lo que querías tú,
                de lo correcto.



Carmen del Río Bravo. No ardo, me oxido... Ediciones de Baile del Sol, diciembre 2016.






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