Dibujo de BEGOÑA CASÁÑEZ CLEMENTE

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

jueves, 1 de diciembre de 2016

Poesía Nórdica (181): Stein Mehren (y 2):






PARA QUIÉN ESCRIBES

No escribo poesía por la poesía
El poema que lleva las señas de Nadie no llega a ningún lector
Pero el poema tampoco va dirigido a las direcciones
demasiado claras, a las más conocidas...

A los correligionarios se les escriben opiniones
A los amigos se les escriben confidencias
y a los conocidos se les escribe lo ya conocido
¡Yo escribo a Uno! ¡Dirección desconocida!

Escribo para aquel que sé que he de alcanzar
Mi lector desconocido. Aquel que encuentra el poema
inesperadamente como una botella con mensaje en el mar del tiempo
y sabe: ¡Esto se ha escrito expresamente para mí!

No como una respuesta a una pregunta conocida
sino como palabras nuevas a una pregunta desconocida
que busca y rebusca dentro de mí... Porque así es
yo escribo un poema para el más próximo de los lectores

El que abre el poema, ahora, mañana o
dentro de cien años. Él es el desconocido
que puede reconocerme. ¡Él sabe que este
precisamente este poema lo ha buscado a él!



Stein Mehren. Afinidades afectivas. Libros del Innombrable, 2002.

Traducción de Francisco J. Uriz.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.