Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Víctor Hugo Viscarra: Borracho estaba, pero me acuerdo (y 4):








EL ASESINATO DEL SANDRO

Esa noche de domingo llovía intensamente. El Brusli (Bruce Lee para los refinados), que era lo que llamamos un delincuente internacional, le punteó con un pequeño cuchillo al Sandro, un vendedor ambulante que, envalentonado por los cuatro tragos que había bebido, lo provocaba demasiado. Tras el puntazo, el Sandro estuvo consciente unos cinco minutos, luego cayó y el mismo Brusli se encargó de llevarlo a la asistencia pública en un taxi. Murió en el trayecto y el Brusli se lavó las manos diciendo a los médicos que él lo había recogido herido en la calle y que sólo hizo una obra de caridad llevándolo a que lo curen.



Víctor Hugo Viscarra. Borracho estaba, pero me acuerdo. Mono Azul Editora, Abril del 2006.



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