Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

sábado, 19 de noviembre de 2016

Poesía Nórdica (168): Ernst Orvil (1):




CARGAS

Las cargas que llevo son mías.
Soy su dueño. Ningún ladrón
irrumpe en mí y me roba
las cargas que llevo.

Las cargas que tú llevas
nadie te las quita. Te detienes
y sientes extrañamente pesadas
en la sangre las cargas que llevas.

Una persona
no está sola. Una persona
con las manos llenas de
días y de noches, el amargo peso
de las cargas.

Desdichado el que no tiene propiedades.
Pero quién no tiene una carga
que llevar. El sentido de la vida es ser vivid
y el de las cargas ser llevadas.
El hombre no está solo
bajo el yugo.

Ama las cargas que
se unen a la vida.
La muerte es el ladrón.
Te despoja de tus cargas.



Ernst Orvil.

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.



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