Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 2 de noviembre de 2016

María Ruíz de la Peña: Memoria de unas lágrimas (1):








NIÑA ASUSTADA

Una niña camina a oscuras.
Avanza con sus pequeños brazos
estirados y
a tientas,
va salvando, a duras penas
los obstáculos que encuentra.
Tiene miedo pero
no puede gritar.
El pánico se ha adueñado
de su garganta.
Sus pies
descalzos
heridos por las piedras del camino
van dejando una estela
de sangre
en forma de pequeñas gotas
que quien la persigue
olfatea.
Pronto escucha su jadeo,
para
seguidamente
sentir el olor hediondo de su aliento.
La niña ya no tiene escapatoria.
La vida la alcanza y quiere devorarla.
Ambas han llegado al borde
de un abismo.
Se miran fijamente y
la niña salta.



María Ruíz de la Peña. Memoria de unas lágrimas. Editorial Fanes, octubre de 2016. Prólogo de David González. Diseño de portada: Eva Pelayo.

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