Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

viernes, 18 de noviembre de 2016

Centrifugados (y 4): Pablo García Casado:








Detesto la melancolía. Lo confesé en Plasencia el pasado mes de febrero. Eduardo Moda me lo recriminó y llevaba razón, hay excelentes poemas melancólicos.

Hay quien adora la bechamel. Yo la detesto. Hay quien vive feliz en la zona de confort del poema. Es una forma de estar en el mundo: una poesía de baja intensidad, aquella que cumple el expediente. Emociones blandas, de tarde de domingo, correcta sintaxis.

Me siento centrifugado, aunque la vida literaria me haya tratado bien. Me siento así porque bebí de otras fuentes, arqueando las cejas frente a devociones filológicas. Me siento centrifugado porque aspiro a escribir el otro lado de las cosas.

Me siento centrifugado aunque a veces pueda ponerme melancólico.



Pablo García Casado. Centrifugados. Ediciones Liliputienses, 2016.



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