Dibujo de BEGOÑA CASÁÑEZ CLEMENTE

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

jueves, 10 de noviembre de 2016

Ana Vega: El cuaderno griego (2):





MARGUERITE DURAS decía algo así como que no es necesario matarse desde el momento en que todos los días podemos hacerlo: si esperamos un segundo más, quizá ocurra el milagro.







ESCRIBIR. Escribir. Reanudar el camino. Emprender un nuevo viaje. Sacar de nuevo la herida a la luz. Dejarse cegar por ella. Nada salva y ya es muy tarde. Llega el momento del empujón último, definitivo. Nadie escucha los gritos de quien llora en silencio. Y escribir, volver, sentirse cojo porque ya no arde, porque va doliendo cada vez más y más altos, más y más claro. Porque ya no hay engaño, porque todo es verdad. Y esa verdad salpica los ojos, inunda lo escrito, lo no escrito aún, lo que está por llegar. Para nacer de nuevo hay que morirse antes, muchas veces, en muchas partes, hacia dentro.



Ana Vega. El cuaderno griego. Ediciones Trabe, 2016.




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