Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 24 de septiembre de 2016

Poesía Nórdica (112): Ulf Karl Olov Nilsson:




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ENTERRADO VIVO

Mi vida era normal pero todo se echó a perder cuando
fui enterrado vivo.

Me levantaba por la mañana, desayunaba
y me cepillaba los dientes
pero luego fui enterrado vivo.

Tomaba el bus hacia y desde el trabajo pero luego
fui enterrado vivo.

Jugaba al tenis de mesa, fútbol, andaba en bicicleta, leía libros
y me soleaba en los veranos, limpiaba, hacía la comida, dormía
muy bien por las noches
pero luego fui de todas maneras enterrado vivo.

Mi vida era buena en general, era práctico, me libré del hambre
y la pobreza pero no me libré que me enterraran vivo.

Había sólo una cosa que quería evitar en mi vida y era
que fuese enterrado vivo.

Le pedí al médico que controlara si estaba realmente muerto
porque no quería que me enterraran vivo.

Le dije al médico que no sólo haga un control de rutina,
como tomar el pulso y controlar las pupilas sino que haga
un control riguroso y exhaustivo que realmente no de ninguna
manera vivía o podría comenzar a vivir y que no existía riesgo
que fuese enterrado vivo.

Le dije a mi esposa que debería velar mi cuerpo muerto el tiempo
suficiente para asegurarse de que nunca despertaría en el ataúd
y descubra que fui enterrado vivo.

Pero a pesar de todos mis esfuerzos, fui enterrado vivo.

La mayor parte de mi vida fue normal pero no el final
que fui enterrado vivo.

Me libré del robo, asesinato y maltrato, me libré de la tortura,
la silla eléctrica, la horca, el fusilamiento y romperme la rótula,
pero finalmente, fui enterrado vivo.

Me libré de la cárcel pero fui enterrado vivo.

Me libré de la guerra, pero no me libré de ser enterrado vivo.
Lo único que no quería era despertar a dos metros bajo tierra
y notar que yo no era
un cadáver sino un cuerpo enterrado vivo.

Pienso en mi vida ahora que estoy aquí y enterrado vivo.



Ulf Karl Olov Nilsson.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.


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