Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

domingo, 25 de septiembre de 2016

Ana Patricia Moya: Píldoras de papel (y 3):



EPÍLOGO

Cierro el libro
del cuento de mi vida.
He obviado que hubo y hay más gorrinos,

                                    pero yo ya estoy hasta el coño:
que se queden encerrados en su fábulas.







Sólo nos queda escribir,
                      aferrarnos a las palabras
como botes salvavidas que te aíslan
de territorio hostil,

porque Dios es un incompetente
sin aliento, incapaz de responder a los dilemas,

para reclamar que somos animales
sin domesticar, que aúllan y rugen
cuando nos descarnan las heridas,
                               que nos tornamos sumisos
cuando una mano dulce e inocente
acaricia nuestras garras.

Sólo nos queda escribir
testamentos únicos de supervivencia
para escapar de la locura,

                                para dar sentido a tanto dolor.



Ana Patricia Moya. Píldoras de papel. Huerta & Fierro Editores, 2016.


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