Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 22 de septiembre de 2016

Ana Patricia Moya: Píldoras de papel (2):



ASALTO FINAL

Hasta el último aliento.
Ganes o pierdas, eres el campeón.







PRINCESA CON BATA y PELOS REVUELTOS

De pequeña,
las manos las tenía llenas
de veinte pesetas de chucherías,
los labios manchados de chocolate
-onzas que compraba mi abuelo en el supermercado-,
vestía ropa sucia de la calle,
me escondía debajo de la mesa
con mis hermanas

                               y reía.

Ahora
tengo una caja llena de sueños,
dos sueldos y una licenciatura,
filosofía en zapatillas de andar por casa,
(casi) todos los libros y discos deseados,
experiencias de madurez forzada.

                                                        No soy feliz.



Ana Patricia Moya. Píldoras de papel. Huerga & Fierro Editores, 2016.

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