Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

domingo, 7 de agosto de 2016

(Tras)lúcidas (28): Lola Nieto:






DICEN que si a una planta se le suministra una cantidad pequeña de sal, la planta no sólo no muere sino que es capaz de cambiar su metabolismo de modo que cuando, más tarde, se le suministren cantidades mayores de sal, el veneno se asimila como sustancia propia y la planta sobrevive. Las plantas no tienen cerebro. Tienen raíces -¿sinapsis en los pies? A veces ni eso. Viven flotando en aguas o en piedras flotan más quietas. A veces ni eso. Se ovillan en el aire y sólo se abren al estímulo de la gota para hacerse bola de nuevo. Hibernan o no sé. Están vivas aunque no tengan hojas y sean un nido de ramitas marrones pero sin nada dentro. Casi vivas. Vida planta. Espero convertirme en árbol o morir.



Lola Nieto.

Varios Autores. (Tras)lúcidas. Bartleby Editores, 2016.




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