Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

martes, 2 de agosto de 2016

(Tras)lúcidas (24): Esther Giménez:








Tú y yo también podríamos ser héroes,
hacer de nuestro amor una revolución,
pero esto no es la misma
canción
de Lennon ni de Bowie:
es el son del timbal en la galera,
el roer sucio
del desgaste feroz en las fachadas;
es cualquier otra música tan dislocada y triste
o simplemente el eco
del desmoronamiento...

Porque tú y yo podríamos ser héroes,
hacer de nuestro amor una revolución,
yo podría ser Ziggy y tú ser Yoko Ono,
exponernos desnudos
al sol del rascacielos,
convertirnos en diosos urbanos y dorados,
embaucar a los hombres y a las ratas
con nuestra melodía.

Porque tú y yo podríamos ser héroes,
dos mártires del tedio,
dos bronceados revolucionarios.



Esther Giménez.

Varios Autores. (Tras)lúcidas. Bartleby Editores, 2016.


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