Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

domingo, 14 de agosto de 2016

Eduardo Bravo Domínguez: Nada es inocente (y 3):









CUANDO ENTONCES, Y AHORA

Hasta los veinte años,
mi vida, aunque angustiosa,
fue una línea recta.

Luego, a partir de ahí,
mi vida se tornó
en curvas violentas,
como serpientes del mal.

Y yo intentaba liberarme.
Y yo intentaba liberarme.
Más no podía.

Por ciencia, Dios o por fortuna
logré abrir la jaula,
y, aunque, con torpeza, al menos vuelo.

El secreto de la vida está
en no quedarse
en una de esas
curvas peligrosas.

Veo próxima,
en la que posarme,
la rama de la alegría.


Eduardo Bravo Domínguez. Nada es inocente. Canalla Ediciones, 2016.


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