Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 14 de julio de 2016

(Tras)lúcidas (5): Rosana Acquaroni:








LAS PALABRAS DESMIENTEN 
LA EXISTENCIA DEL MIEDO

Y tú me habías llamado aquella tarde,
a la hora de las piscinas,
cuando cualquier palabra se convierte
en una profanación.

Y habrías preferido
una merienda llena de veranos
(a la hora de la masturbación de las princesas)
cuando el escondite regresa a los jardines,
y las niñas se guardan insectos en el vientre.

Y habrías preferido
en esa tarde clara de delfines e islas,
que todo hubiera sido una equivocación.

Y así supe de ti después de tanto invierno.
Supe que seguirías
montado en el columpio de mis faldas
y que traerías contigo
un conjuro de hímenes y hormigas.

Que me habías llamado
invocando a la luz.
Y que no recordabas
que la infancia termina
cuando se incendia el bosque de los niños.



Rosana Acquaroni. 

Varios Autores. (Tras)lúcidas. Bartleby Editores, 2016.


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