Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 13 de julio de 2016

Nicolás Domínguez Bedini: Decirte al oído (2):







CIERRO MIS OJOS AL CIELO LLENO DE CREMA PASTELERA
INDUCIDO POR EL PLACER DE LA DEGUSTACIÓN DEL
NUEVO BISCUIT DE LA REINA

Camila está casada y si ella nunca me mintió
yo fui su primer novio. En una carta
fechada el día 20 de septiembre del año 1989
me escribió el párrafo que sigue:

¿por qué no me venís a visitar?
¿por qué lo único que te importa es quedarte en tu cuarto escuchando discos?
¡la música! ¡la música! ¡la música! ¡no entiendo tus manías! ¿y yo qué?
¿qué puedo hacer para convertirme en tu mejor canción?



Nicolás Domínguez Bedini. Decirte al oído. El Monte Análogo Ediciones, 2007.



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