Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 1 de junio de 2016

Ben Lerner: Elegías Doppler (1):







En mi cultura, cuando muere una mujer, dormimos en el piso.
Dormimos con su hermana. Sacrificamos a sus gatos.
Nos tiramos del pelo. Les tiramos del pelo a los demás.
Nos pasamos los cálculos urinarios rosáceos. Nos soñamos afónicos.

En mi cultura, cuando muere una mujer,
hacemos un puré con vientres burbujeantes de luciérnagas
y lo usamos de rímel para el cadáver de largas pestañas.

El virgo es habitual. La ópera ligera es habitual.
El intercambio de fluidos, de disparos, es habitual. Es habitual ponerle
cianuro al Kool-Aid de frutos rojos. Los estorninos están
acostumbrados a chocar. Y, por supuesto,

después de la comida a la canasta, y de llevar los chicos a dormir,
bañamos de lila al viudo, lo vestimos de alepín
y lo reducimos a cenizas.



Ben Lerner. Elegías Doppler. kriller71 ediciones, 2015. Selección, traducción y prólogo de Ezequiel Zaidenwerg. Fotografía de portada: Adelaide Ivánova.


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