Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

martes, 24 de mayo de 2016

Pilar Gorricho del Castillo: La hiedra del perdón (1):





INSATISFACCIÓN

Nunca tendremos suficiente.
Hay un árbol por cada tristeza
arrojando su quietud en medio de esta nada.
Ellos no piden panes;
no es de tierra y su avaricia
la virulencia de las cadenas.
No está hecha la vida de preguntas
cuando la respuesta oculta la náusea.
El árbol, ese sí que existe,
con su ejército de hormigas
rogándole salvoconducto
para, un invierno más,
hacer de la corteza razón para ocultarse.
Así, como quien vive.
Para hacer del verano
desatento abismo de burla
donde todo cabe;
así como si morir fuese tan fácil.



Pilar Gorricho del Castillo. La hiedra del perdón. Ediciones Torremozas, abril 2016. Prólogo: María Luisa Mora Alameda. Ilustración de cubierta: Cecilio Barragán Bravo.


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