Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 9 de abril de 2016

Xosé López Fernández (1): Poemas de madres, patrias y amores (posibles):



Tienes el don
del amor puro.

Y un
poeta lo precisa,
al menos prestado.

Y nobleza pronunciada,
amor profundo (pasión
enfermiza cuando toca
abrazarse a mi locura).

Tienes el don
del amor infinito
(porque me amas
y no te preguntas
si merece la pena).


Xosé López Fernández. Inéditos.





En la cima de los rascacielos
el olor a montaña es un abismo
(una pausa diminuta, un intenso
olor fingido).

Junto
a tus ojos perduran las soledades
rompiendo nuestro cuello. Somos
jirafas de repente, perseguimos el 
camino deseado y no sabemos
cómo huir de ese dolor.

Quizá
mañana la herida esté
tupida... Cuando quisimos
volar éramos niños y los pies
se paraban, cuando quisimos
crecer la gravedad nos retiró
la fuerza y no supimos llorar
como marionetas sin hilo.

Y ahora
nos besamos en los
sitios visibles de la noche
(donde los hombres miran
hacia el horizonte y
todo lo contrario).


Xosé López Fernández. Inéditos.


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