Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

miércoles, 27 de abril de 2016

Roberto R. Antúnez: Ovnis en la noche americana (3):






A veces,
cuando
te acercabas
al micrófono plateado,
te sentías
el "speaker" de una velada de boxeo.
El smoking te quedaba demasiado justo
y por el rabillo del ojo
intuías a Muhammad Ali,
postrado antes del sudor y los golpes,
para beber el agua limpia de las fuentes del autoconocimiento.
Los minutos previos a salir al escenario
eran tediosos, de idas y venidas,
obsesionado con el sonido y las estridencias.
Muchas luces en el rostro, demasiadas,
una bola de luz cósmica
que habías visto recurrente en el sueño rojo.
Y ya estabas delante de toda esa gente
a la que no volverías a ver nunca más.
Tenías tanto que contar
y tan poco tiempo.
Hubieses parado de tocar
en más de una ocasión
y habrías llorado
y habrías reconocido
que tenías miedo, mucho miedo,
que todo a veces era muy complicado
y que no querías cantar,
esa noche               no.
Novoselic y Grohl
estaban de acuerdo
con tu plan de aovillarse
con un oso de peluche
en el escenario,
apagar las luces
y soñar con una isla desierta
donde Gauguin os esperaba feliz,
sin haber probado el alcohol en semanas,
para reanudar, felices y desposeídos,
los agotadores días de la infancia.



Roberto R. Antúnez. Ovnis en la noche americana. La Penúltima editorial, 2016.


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