Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

lunes, 25 de abril de 2016

Roberto R. Antúnez: Ovnis en la noche americana (1):


Con este libro de poemas, Ovnis en la noche americana,  de Roberto R. Antúnez, inicia su singladura La Penúltima editorial, de Valladolid:





Adentrarse
en el bosque que ellos
decían que no podía atravesarse.
Los límites nunca fueron un problema.
El sabor inexplicable
de los primeros cigarrillos
al salir de clase,
tocarse
en el lugar más apartado del servicio de las chicas
o el agua
filtrándose
perseverante
por entre los zapatos
eran
otras formas de poesía.
Alguien habló
de traspasar el umbral
con los ojos en blanco
y luciérnagas en el regazo.
Alguien habló del libro tibetano de los muertos
que iluminó el camino definitivo
al ciervo
herido y postrado
sobre la nieve.
Aquel día
descargaste la escopeta humeante
entre sollozos,
mientras caminabas sobre las aguas.



Roberto R. Antúnez. Ovnis en la noche americana. La Penúltima editorial, 2016. Portada de Celia Martín Catalina.


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