Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 14 de abril de 2016

Poesía Nórdica (1): Edith Södergran (1):


A mal tiempo, buena cara. Cuando uno no puede comprar libros, puede, sin embargo, releer los de su biblioteca personal. Así pues, con Edith Södergran, doy inicio a un repaso de la Poesía Nórdica a través de una serie de antologías que tengo en casa, especialmente de una de ellas, una de esas antologías que yo considero imprescindibles y que no es otra que Poesía Nórdica, una voluminosa antología preparada por Francisco J. Uriz:





REGRESO

Los árboles de mi infancia se yerguen jubilosos en torno a mí:
         ¡oh, humanidad!
y la hierba me da la bienvenida al regreso de países lejanos.
Apoyo la cabeza en la hierba: por fin en casa.
Ahora vuelvo la espalda a todo lo que he dejado atrás:
el bosque y la playa y el lago serán mis únicos compañeros.
Ahora bebo sabiduría de la jugosa copa de los abetos,
ahora bebo verdad del tronco seco del abedul,
ahora bebo poder de la más pequeña y delgada brizna de hierba:
un poderoso protector me tiende misericordioso la mano.



Edith Södergran.

Varios Autores. Poesía nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.