Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

domingo, 10 de abril de 2016

La poesía a la calle (11): Pablo Otero:






me miraba
desde el fondo de la cama,
desnuda,
desnuda me miraba
con ojos de gata negra
y sonrisa de trópico.
desde el fondo de la cama,
desnuda,
me miraba,
y en sus manos juguetes
y en su cuero aceite
y entre sus piernas un dragón.
la cama
de satén negro recién comprado
también me miraba
desnuda.
todo esto lo adivinaba
entre las tinieblas que ofrecían
un candelabro negro, a un lado,
y en el otro, un candelabro negro.
me seguía mirando,
admirando
mi asombro
y con el hombro me preguntaba
¿y tú qué?
yo traía tras de mí
ochocientos kilómetros en un coche negro
tras el funeral de mi padre.
¿qué podía hacer
sino sumergirme entre los arrozales
y descubrirla
de nuevo?
(ya vendrán después los infartos y las palabras)


Pablo Otero.

Varios Autores. La poesía a la calle. Junta de Castilla y León, Biblioteca Pública Palencia, 2015.


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