Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

martes, 12 de abril de 2016

F. Scott Fitzgerald: Poemas de la era del jazz (y 3):






A UNA LARGA ENFERMEDAD

I. ¿Dónde guardamos el verano de nuestro amor?
     Ven y ayúdame a encontrarlo
pues con todo lo que busco no hallo este tesoro
      sino sólo un polvoriento calendario del año pasado.

Sin tu aliento en mis oídos
      y tu luz para cegar mis ojos
           no puedo ver en la oscuridad.

¡Cuán dulce
era tu caricia en primavera y tu voz descalza!,
música más grave descubríamos y gozábamos en agosto.

II. Una gran Provenza del tiempo vimos
     para al final marcharnos
por el blanco polvo.
                        Sin fermentar están aún
los vinos que beberemos
     en los jardines junto a los viejos muros en el viejo ambiente.
Dos que fueron heridos en el primer albor
     de la batalla: primero para recuperarnos de nuevo
        (pensamos)
          si las guerras se van desvaneciendo, se tapan...
Ven, descansaremos en la sombra de los Inválidos, en la hierba
donde la suerte sólo está en el trébol de tres hojas.



F. Scott Fitzgerald. Poemas de la era del jazz. Visor Libros, febrero 2016.

Traducción de Jesús Isaías Gómez López.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.