Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

viernes, 5 de febrero de 2016

La casa de los corazones rotos (13): Un poema de Vicente Llorente:







CONTESTANDO A TU PREGUNTA

Hay una sutil diferencia
en mi evolución poética:

Antes,
era feliz
y escribía.

Ahora,
escribo
y soy feliz.



Vicente Llorente en La casa de los corazones rotos (Ediciones Vitruvio, 2015).


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