Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 3 de febrero de 2016

La casa de los corazones rotos (11): Un poema de Raquel Lanseros:







ENTONCES ME BESASTE

Por celebrar el cuerpo, tan hecho de presente
por estirar sus márgenes y unirlos
                        al círculo infinito de la savia
nos buscamos a tientas los contornos
para fundir la piel deshabitada
con el rumor sagrado de la vida.

Tú me miras colmado de cuanto forja el goce,
volcándome la sangre hacia el origen
y las ganas tomadas hasta el fondo.

No existe conjunción más verdadera
ni mayor claridad en la sustancia
                        de que estamos creados.

Esta fusión bendita hecha de entrañas,
la arteria permanente de la estirpe.

Sólo quien ha besado sabe que es inmortal.



Raquel Lanseros en La casa de los corazones rotos (Ediciones Vitruvio, 2015).



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.