Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

sábado, 13 de febrero de 2016

George Plimpton: El hombre que estuvo allí (2):



   Entramos en un cuerpo a cuerpo. Me quedé sorprendido al ser apartado, cuando vi el brillo de la sangre en la camiseta de Moore. Parecía un poco alarmado. El torrente de lágrimas sin lugar a dudas lo desarmaba. Se adelantó y me envolvió en otro cuerpo a cuerpo. Me susurró al oído: Oye, respira, amigo, respira. Sonó la camana y me aparté de él hacia mi esquina, ansioso por sentarme.




Norman Mailer hablaba de Hunter Thompson con algo de desdén. Pensaba que era demasiado fácil complacer a los seguidores de Thompson. Era como jugar al tenis sin red. Los lectores de Thompson no tenían ningún interés en el evento -ya fuera la Super Bowl, la política o el combate por el título en Zaire-, sino solo en cómo afectaba el evento al autor. Así que, de hecho, la única cobertura que tenía que hacer Thompson era sobre él mismo: cuanto más desdeñara el combate y permaneciera alrededor de la piscina como una cuba y ensimismado en sus manías características (siempre que pudiera recordarlas y ponerlas por escrito), más les gustaría a sus lectores.



George Plimpton en El hombre que estuvo allí. Contra, diciembre de 2015.


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