Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

lunes, 21 de diciembre de 2015

Sofía Castañón: Instrucciones para jugar a saltar charcos:



Es este un país donde los cambios tardan siglos en producirse. Ayer, a mi juicio, quedó demostrado. Ayer, el PP fue la única formación política que superó en número de escaños a los que le daban las encuestas a pie de urna. Pero hay cosas positivas, sin embargo. Y una es que lo va a tener jodido para formar gobierno. Y la otra, como asturiano, como poeta, es que Sofía Castañón ya es candidata electa. Personal y políticamente me alegro un montón. Me alegro mazo. Así que no se me ocurre nada mejor que postear uno de sus poemas y desearle mucha suerte en esta nueva etapa que se abre para ella y en la que, no me cabe la menor duda, lo dará todo, lo que esté en su mano, por los ciudadanos de este país. Enhorabuena, tía. Todavía Podemos.
















Sitio Web de la Imagen


INSTRUCCIONES PARA JUGAR A SALTAR CHARCOS

Éste fue el plan desde el principio:
salpicarnos, reírnos, volver a los primeros
ritos. Luego
aceptamos convertir el juego
en rutina,
aburrirnos de los pies mojados.
Así nos llegó el olvido
y ya no sabemos qué número
de botas calza el otro.

Estamos secos, pero fríos.
Estamos a salvo, pero no sirve.



Sofía Castañón. La otra hija. Suburbia Ediciones, 2012.


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