Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Antonio Orihuela: El amor en los tiempos del despido libre (y 3):


EX PAÑA BA VIEM

Es que los viejos habían envejecido
por encima de sus posibilidades.
Es que los ahorradores habían ahorrado
por encima de sus posibilidades.
Es que los estudiantes habían estudiado
por encima de sus posibilidades.
Es que los investigadores habían investigado
por encima de sus posibilidades.
Es que los enfermos habían enfermado
por encima de sus posibilidades.
Es que los niños habían comido
por encima de sus posibilidades.

¿O será que los vividores habían vivido
por encima de sus posibilidades?







ESTRATEGIAS FALLIDAS

Nuestra forma de entender el comunismo nos hizo capitalistas.
Nuestra forma de ser modernos nos hizo primitivos y crueles.
Nuestra forma de viajar terminó siendo
nuestra forma de no salir de casa.
Nuestra forma de vivir la libertad nos convirtió en esclavos.
Nuestra forma de resistir se volvió nuestra forma de aceptar.
Nuestra forma de atesorar riqueza nos hizo pobres.
Nuestra forma de pensar bloqueó todo pensamiento.
Nuestra forma de escuchar nos dejó sordos.
Nuestra forma de amar nos alejó del amor.
Nuestra forma de mirar nos dejó ciegos.

Nuestra forma de ascender
resultó que era nuestra forma de caer más bajo.



Antonio Orihuela en El amor en los tiempos del despido libre (Amargord Ediciones, 2014).



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