Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

domingo, 4 de octubre de 2015

José R. Gómez-Fouz: Bernabé, el mito de un bandolero:





    El cabo mira y no ve a nadie, se da cuenta de que el matorral está hundido por haber estado encima el peso de un cuerpo. Avisa de que "El Bóger" escapó y va en su busca. A unos ciento cincuenta metros del lugar donde había comenzado el tiroteo oye jadear, con el brazo extendido lateralmente enciende su linterna (esta técnica de extender el brazo lateralmente era por si su enemigo al ver la luz disparaba, ésta quedara lo más alejada posible del cuerpo), no ve a nadie pero sigue oyendo jadear, apaga la linterna y espera unos segundos a que su vista se acostumbre a la oscuridad. Ve entonces al "Bóger", está tendido junto a un arroyo con una pistola en la mano y con la otra echando agua en las heridas, le lanza una granada, pero la metralla no alcanza al guerrillero; repite la operación y lo único que consigue es dejar al herido seminconsciente por efecto de la onda expansiva. El cabo atraviesa un terreno pantanoso y se planta ante  "el Bóger" con su pistola y a bocajarro le dispara en la frente: la bala entró por la parte frontal, atravesó toda la cabeza y salió por la occipital. El guerrillero echa la cabeza hacia atrás y con la punta de la lengua expulsa los dos dientes incisivos que tenía postizos.
    Una vez muerto, el  miembro de la brigadilla le sustrae más de medio millón de pesetas del dinero que portaba para pagar las armas, le quita también el reloj de pulsera, que en aquel preciso momento marcaba las cinco y media de la madrugada. El infiltrado falangista grita:
    - ¡Cabo, el reloj y el dinero son míos!



José R. Gómez Fouz. Bernabé, el mito de un bandolero. Gran Biblioteca Asturiana, 2ª edición, octubre de 2012.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.