Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

martes, 27 de octubre de 2015

David González: Honoris Causa:



            HONORIS CAUSA

con todos mis respetos
            permita que le diga
            que un poeta 
            que como usted
            señor lobón
            ha escrito desgarradores versos como

            había mujeres que enloquecían al amanecer: oigo sus gritos
            amarillos

            no debería
            bajo ningún concepto o circunstancia
            no debería repito
            aunque solo sea por deferencia y respeto
            hacia esas madres que enloquecían al amanecer
            inclinarse ante rey alguno
y          menos aún ante uno puesto a dedo en su trono
            por el mismo general y dictador por culpa del cuál

            había madres que enloquecían al amanecer

            cuando los represores franquistas
            como sin duda usted sabe mejor que yo
            venían a llevarse a sus hijos y a sus maridos
            con el único propósito de pegarles un tiro en la nuca
o          fusilarles contra un improvisado paredón
            para seguidamente
            como usted mismo dejó por escrito:

            cuerpos al borde de
            las acequias frías.

            Amortajados
            en la luz.

            mucho me temo señor lobón que

            por muchas reverencias a cobro revertido
            por muchos doctorados honoris causa que reúna
o          por muchos premios literarios que le concedan
           
            hasta que la muerte la suya haga acto de presencia
            usted
            vasallo lobón
            seguirá escuchando cada noche
y          ya puede ponerse tapones en sus oídos si quiere

            los gritos

            de aquellas mujeres que enloquecieron al amanecer:

           

cada noche:



David González en el Cuaderno 3, inédito, del ciclo Los que viven conmigo.


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