Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

jueves, 20 de agosto de 2015

Lourdes Cacho Escudero: El tiempo merecido:


TU DESTINO EN MIS MANOS

A mis abuelos...

Quisiera haberte dado las llaves del destino,
haber cambiado el mundo, en el preciso instante
en que te hizo sufrir;
haber puesto tu exilio en el exilio,
tu dolor, en un beso de morfina,
tu cárcel entre rejas.
tu muerte, en las raíces de un ciprés;
haber escrito al alba el poema más bello,
que todas mis palabras,
con encajes de seda te hubieran despertado
en cada amanecer;
pero no ha estado mal, después de todo,
soy abono en la tierra que has sembrado,
un pulmón en el aire que respiras,
una bandera blanca en tu patria de piel.
Porque soy como tú, un verso libre,
una lágrima fresca de la memoria herida,
la república virgen, de tu historia enjaulada.




LIMOSNA

Caminé de tu mano
perfectamente imaginada por el frío,
la calle, a la intemperie de tus pasos,
ofertó la distancia en menús de pizarra
y el ruido de portales abiertos
mendigó en mi memoria;
el vino derramó de bar en bar la risa
y tu sombra, guiando entre la gente
las trizas de mi piel,
alimentó las entrañas
de paredes gastadas
y tejados rendidos
a las suaves goteras de la lluvia;
al final de la tarde,
en los brazos de un viejo restaurante
senté sobre un cartón
mi hambre dolorida
y recogí la limosna
de pensarte conmigo...



Lourdes Cacho Escudero. El tiempo merecido. Ediciones del 4 de agosto, julio de 2015. Prólogo de Desiderio C. Morga. Epílogo de Miguel Ángel Muro. Ilustración: Scientific American Supplement, No. 455, September 20, 1884. 




Más libros de poesía,  a precios tirados,  en MI BIBLIOTECA PERSONAL EN VENTA



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.