Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

jueves, 16 de julio de 2015

Jorge M. Molinero: Gominolas en los bolsillos (2):


UN PARQUE VACÍO

El parque para nosotros solos.
Crear Repúblicas de la nada.
Que el vuelo de los columpios
nos despeine las muecas.
Estuvimos muy cerca

de aprender
fuera de los cartabones.

Mi pequeña Laika, no bajes
de la tela encordada de la araña.
La gravedad, a los 3 años,
no tiene cabida en nuestro espacio.

Cuando aterrizas, en vez de clavar banderas,
dejamos intactas las ilusiones,
risas y pipas para los pájaros.




DE GESTAS, HEROICIDADES,
ODISEAS Y OTRAS HISTORIAS COMUNES

Mira, papi, lo que hago.

Y veo proezas que me dan vértigo:
cómo frenas con los pies
para bajarte del columpio.
La hazaña de llegar donde ayer no alcanzabas.
Magníficas epopeyas en el parque
que a diario ensayas.

Mira, papi, lo que hago.

Increíbles sucesos que rebosan épica:
ya comes sola, buceas en la bañera,
te abrochas los botones de la chaquetita,
escribes tu nombre y el número 4.
Despegas las pegatinas sin romperlas.
Una voltereta, un salto a la pata coja.

Y sin embargo, a mí se me clavan
las cosas pequeñas de las que eres capaz
y no sabes darlas importancia:

abrir caminos en los océanos si ríes,
pintar un sol en el cielo si se levanta plomizo,
convertir el agua de mis lágrimas
en dulce vino de felicidad.

Y resucitar a un muerto
si me besas cuando llego de trabajar.



Jorge M. Molinero en  Gominolas en los bolsillos (Zoográfico ediciones,  mayo 2015).



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.