Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 11 de junio de 2015

David González: El hombre de las suelas de viento, poemas africanos de Arthur R: Reedición en Arma Poética Editorial:


Estos últimos días, echando la vista atrás, me doy cuenta que, en general, el mes de junio siempre ha sido el peor mes del año para mí. A todos los niveles, además. Digo esto porque tengo que agradecerle a Jaime Romero, editor de Arma Poética Editorial, no solo la reedición de un libro al que le tengo especial cariño, este El hombre de las suelas de viento, sino también por enrollarse conmigo y retrasar la presentación del mismo, prevista para este mismo mes, hasta principios de septiembre en que, si el agua de la mar hace su trabajo durante las próximas semanas, estaré en condiciones de darle voz a Rimbaud tal y como él se merece. Gracias, Jaime, tío... En cuanto al libro. Estoy muy contento con él. Siempre pensé que a este poemario, 24 poemas, le vendrían muy bien unas ilustraciones. Y dicho y hecho: Jaime Romero dio con la ilustradora ideal: Ariadna Pedemonte, que, fíjate cómo es la vida, es hija de Verónica Pedemonte, poeta a la que conocí hace años y con la que comparto páginas en alguna que otra antología. Gracias, Ariadna :-) Por último. El prólogo. En su 1ª edición conté con un texto del gran poeta José Viñals, en paz descanse. Pero, fiel a darle otra vuelta de tuerca a mis libros, decidí hacer algo distinto. Y me explico. Como en su primera edición este libro recibió alguna que otra buena crítica, decidí sustituir el prólogo de Viñals por una de dichas críticas o comentarios. El que, a mi entender, mejor explicaba la intención y el proceso de escritura en este libro, era un breve texto del poeta y narrador Manuel Vilas, que apareció en el ABC allá por el año 2003... Ya llovió, eh?... Así que, después de años sin hacerlo, le escribí un correo electrónico a Vilas para pedirle permiso para incluir su texto. Me lo concedió. Gracias asimismo,  Manuel, colega... En fin, te dejo con la cubierta, y con uno de los poemas del libro:






         Descenso
         muy penoso para los porteadores:
         se estrellan con cada guijarro.
        Descenso muy penoso para mí:
        casi me caigo a cada minuto.
        Intento subir al mulo,
        con la pierna enferma atada a su cuello.
        Tengo que bajar al cabo de pocos minutos
y      colocarme de nuevo en la camilla.
        Imposible cruzar el río.
        Lluvia.
        Tormenta.
        Llueve dieciséis horas seguidas.
        Paso ese tiempo bajo una piel abisinia.
        Llueve dieciséis horas seguidas.
        Imposible levantarse antes de las once.
        No tenemos ni víveres ni comida.
        Los camellos se niegan a cargar.
        La camilla está ya medio dislocada
y      la gente totalmente rendida.
        Los porteadores avanzan con dificultad.

        Me tiran al suelo al llegar.



        David González. El hombre de las suelas de viento. Poemas africanos de Arthur R. Arma Poética Editorial, junio de 2015. Prólogo de Manuel Vilas. Ilustración de cubierta e ilustraciones interiores: Ariadna Pedemonte.
        

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