Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 22 de abril de 2015

Buenas tardes: Peter Ackroyd: Poe, una vida truncada (1):

He de confesar que no soy un gran entusiasta de Edgar Allan Poe, de su poesía digo, ni siquiera El cuervo. Pero sí de sus relatos. Y, en especial, de su vida. Sin embargo, no me hubiese hecho con esta biografía suya, escrita por Peter Ackroyd, de no haber leído la opinión de mi amigo José Ángel Barrueco sobre ella. Y he decir que no me arrepiento. Y eso que solo he leído un par de páginas. Me bastan. Así que prefiero dejarte con el inicio de la biografía, que te engancha como si de una novela se tratara, y con el enlace al blog de Barrueco, es decir, a Escrito en el viento, y que la leas:






La vispera del 26 de septiembre de 1849, Edgar Allan Poe se detuvo en Richmond (Virginia), para visitar al médico John Carter, quien le recetó un remedio a fin de paliar la fiebre alta que sufría. A continuación, cruzó la calle y cenó en un local próximo. Sin darse cuenta, se llevó con él el bastón con estoque del médico.
    Poe iba a embarcarse en un vapor rumbo a Baltimore. Esta ciudad sería la primera escala en su viaje a Nueva York, donde tenía asuntos que atender. El barco zarpaba a las cuatro de la mañana del día siguiente, y el trayecto duraría unas veinticinco horas. A los amigos que le vieron zarpar les pareció de buen humor y sobrio. Poe no pensaba estar fuera de Richmond más de dos semanas. Y ocurrió que se dejó el equipaje en tierra. Ésa fue la última vez que lo vieron hasta que lo encontraron moribundo en una taberna, seis días después.



Peter Ackroyd. Poe, una vida truncada. Edhasa, 2009. Traducción de Bernardo Moreno. Diseño de la cubierta: Edhasa basado en un diseño de Jordi Sàbat.



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