Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 16 de abril de 2015

Buenas tardes: Campanas de Etiopía: Tarde lluviosa de palabras (1):


Hace muchos años, apenas era yo un crío, más que ahora, caminando con mis padres por una calle de Cangas de Onís, una mujer que venía enfrente de mí, una mujer de la edad que tengo yo ahora, 50, mayor que mis padres en todo caso, y a la que no había visto jamás de la vida, me dijo, con verdadera rabia

Tú siempre en el medio, como los condenados. 

No se me olvidarán nunca esas palabras: Tú siempre en el medio, como los condenados. Porque así fue, es y será, me temo, mi existencia: Siempre en el medio. Como los condenados, sí. Pero Incordiando. Así que  he decidido que sea el jueves, que también anda siempre por el medio, el día en que hable de mis libros, caso de que, como es natural, hubiese algo de lo que hablar. 

Así que empiezo por la sonrisa de la poeta Ana Vega, aunque el libro se la tape, que me envía este selfie con las Campanas de Etiopía:




Gracias, Ana.


Cuando escribo un poema y a su lector ese poema le sugiere otras reflexiones, otras posibilidades en las que ni yo mismo habría pensado, entiendo que, al margen de otras cuestiones,  tal vez haya escrito un buen poema. Eso ha sucedido con Dios, poema que abre Campanas de Etiopía, y que a un lector amigo mío, no diré su nombre, le ha sugerido esto:




Muchas Gracias también.


                               Y ya por último, el por qué del título de este post:




Asimismo, Muchas Gracias, Virginia. Igual que a estos 3 Sitios Web: Muchas Gracias por escuchar a las Campanas de Etiopía


                                     ESCRITORES SUCIOS - con 4 textos




                                     FRENTE AL SILENCIO - Natalia Salmerón Suero


                                   En este último enlace se ofrecen fragmentos de Aquello que conservamos después del naufragio: Un acercamiento a la poética de la consciencia de David González, trabajo de fin de carrera de la ya filóloga Natalia Salmerón Suero, de la que hablaremos en el siguiente post, y que, te recuerdo, te llevas de regalo si compras mi libro, Campanas de Etiopía, a través de la web de la Editorial Origami, aquí:


                                          CAMPANAS DE ETIOPÍA & AQUELLO QUE CONSERVAMOS DESPUÉS DEL NAUFRAGIO - 10 € los dos.














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