Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 9 de abril de 2015

Buenas noches: Esteban Gutiérrez Gómez escribe sobre Campanas de Etiopía + Presentación Doble en Valladolid: en A pie de página y en El desierto rojo:


Mañana me voy de León a Valladolid. Otra ciudad en la que me consta se aprecia mi literatura y en la que me siento, al igual que en León, como en casa. A las 20:00h. presento mi libro en la librería de mi querido amigo Enrique: en A pie de página. El cartel está hecho sobre una fotografía de Carolina Villafruela. Eso será mañana, 10 de abril, a las ocho. En A pie de página:




Antes de dejarte con el cartel de la segunda presentación de Campanas de Etiopía que haré mañana en Valladolid, consigno en este cuaderno unas palabras del escritor Esteban Gutiérrez Gómez sobre este nuevo libro, palabras que, como es natural, sabe lo mucho que le agradezco:


Proyecto, mixtura de relato y poemas, que acabo de leer, junto con el trabajo de Natalia Salmerón sobre el autor gijonés. Como, además de amigo, soy un forofo de la literatura de David González, quizá caigan en saco roto mis palabras, pero anticipo al lector una sorpresa mayúscula cuando descubra la prosa breve del autor asturiano, tan acerada como sus versos.

Como amante del relato corto, ya advertí en David González una capacidad especial para lograr la conmoción con sus textos en prosa en los primeros libros del autor gijonés. Esa capacidad la ha mantenido hasta hoy y avanza en la forma, de modo que el mismo texto acepta dos tipos de lectura: una directa y otra natural ("directa" y "natural" son términos míos que califican la lectura, no exportables a otros textos, aunque sí a algunos de los poemas). ¿Cómo logra David González esas dos lecturas? Para saber eso tendrán que leer Campanas de Etiopía, no pienso dar ni una sola pista para no quitar al lector el placer de la conmoción.

Por cierto que como poesía de la conmoción etiqueta Natalia Salmerón la producción literaria de David González, y estoy de acuerdo con ella.

Los poemas siguen también el avance formal del autor gijonés, con utilización de los dos puntos para dar continuidad a los poemas y la utilización de citas al final de los mismos para remarcar el sentido de sus palabras. Utiliza en mismo modelo que en los relatos para ofrecer dos tipos de lectura en algunos de los poemas. y lo que es más significativo, además de la confesionalidad propia de su obra literaria observo una universalización mucho más clara que en otros de sus trabajos de los "temas" o "asuntos" tratados. Da la impresión de que un gran haz de luz se esconde tras ellos y, lo que es más sintomático, de que detrás de este libro hay algo grande, algo quizá que está por verse, pero que lo cambiará todo. El subtítulo del libro (Los que viven conmigo. Cuaderno 1) es premonitorio. Sé que David González ha estado trabajando muy duro estos últimos años, y sé que este libro es la punta del iceberg. Me alegro, pues, he disfrutado de la lectura y sé que disfrutaré mucho más de lo que tenga que venir.


Esteban Gutiérrez Gómez en su blog Bacovicous, 7 de abril de 2015.

Enlace digital AQUÍ



La segunda presentación de Campanas de Etiopía en Valladolid tendrá lugar en el bar El desierto rojo,  el mismo día, mañana también, a eso de las 22:15h., en una sesión en la que luego habrá micro abierto:





Muchas Gracias a todos los que hacéis posible todo esto :-)


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