Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

viernes, 17 de abril de 2015

Buenas noches: Édouard Louis: Para acabar con Eddy Bellegueule (y 3):


Tras esta serie de preguntas, quiso confirmar por fin -un simple requisito ya que todo el mundo creía saberlo- qué había querido con NLP. Mi familia ya lo había hablado largo y tendido desde que lo detuvieron Es verdad que a Sylvain siempre le han caído gordos los polis, no puede verlos ni en pintura. El fiscal le preguntó de dónde le venía ese odio por la policía, por qué se le había ocurrido, cuando estaba poniéndolo todo manga por hombro en las obras, arrasadas tras su paso (cristales rotos, ladrillos, tejas de pizarra), ir a buscar un espray al coche para escribir en la pared NLP, una sigla que, como todo el mundo sabe, quiere decir Nique la police (A la policía que le den), una acción que parecía pensada con mucha anticipación y que -por eso mismo- no encajaba con el estado de locura que se traslucía de la forma de comportarse Sylvain en la obra. Pero, señor fiscal, no se ha enterado usted de nada. NLP no quería decir Nique la police. Quería decir Nique le procureur (Al fiscal que le den). Esa ofensa al fiscal aún hoy hace que se estremezcan los miembros de mi familia cuando cuentan la historia Qué cojones tenía. Volvió a la cárcel, le cayeron seis años. Y luego le diagnosticaron un cáncer de pulmón en estado avanzado. Se negó a medicarse. Se lo encontraron una mañana muerto en la celda. Aún no tenía treinta años.





Édouard Louis en Para acabar con Eddy Bellegueule (Ediciones Salamandra, 2015).

Traducción de María Teresa Gallego Urrutia.


Ah, esta es la web de





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