Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 7 de marzo de 2015

Buenos días: Gabriel Planella: 2 poemas:


ALBA

Tener tu cuerpo al lado
aún tibio de sueño
y no decir nada -qué pensamos,
hacia dónde vamos o quiénes somos.
La luz esboza propósitos
en las lunas de los armarios:
la rueda de aviones nos recuerda
que el mundo es una noria.
Después de tantas preguntas
los silencios nos confirman.




INTERIOR

Hasta antes de encontrarla, los cristales
estaban turbis de resaca, oscuros
como guantes de piel de tiburón.
Ahora la luz vuelve a entrar oblicua
a bendecir los interiores de la casa:
la cesta de la fruta, los muebles
y los ángulos vuelven a iluminarse.
Los que aún él no queriendo la habitaban
(de quienes la piedad se desentiende)
huyeron a desvanes donde nunca entrará.
Lejos de su mirada se entierran
igual que antepasados de quienes renegara.



Gabriel Planella en Sol de sal (DVD Ediciones, septiembre 2001).


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