Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 11 de marzo de 2015

Buenos días: Eduardo Izquierdo: Debo ser muy buena presa cuando tengo tantas escopetas apuntándome (y 3):


Con este post termino ya con esta novela, Debo ser muy buena presa cuando tengo tantas escopetas apuntándome, de Eduardo Izquierdo, sobre la figura de José Domínguez El Cabrero. Y he decidido terminar con este diálogo:





- Porque llevo tiempo investigando a José para hacer un reportaje sobre él en una revista americana.
- Ya lo había notao en su forma de hablar. Pero es que José ya no quiere esas cosas Míster, que está mu cansado. Que las cabras agotan mucho.
- Pero es una oportunidad de oro para él, será conocido en todo el mundo...
- Mire, Míster, que José se lo agradece pero anoche tuvo que ayudar al parto de la Candela, que el cabritillo venía cruzao y ahora está con ella pá que se recupere, y ya le digo yo que no se va a separar. Es que él ya no quiere ná.



Eduardo Izquierdo en Debo ser muy bunea presa cuando tengo tantas escopetas apuntándome (Ediciones Lupercalia, 2ª edición, mayo de 2014).


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