Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

lunes, 9 de febrero de 2015

Antonio Gómez: 6 poemas:


Para echar raíces,
haré las paces
con mi sombra.
Ninguno merece la derrota.

*

Los orígenes
no son argumentos.

Como un lastre,
como una herida
eterna y dolorosa,
el privilegiado ejemplo
de uno mismo.

*

Festín tras festín
la realidad
haciendo estragos.

Todos víctimas.
Todos asesinos.





En sueños,
tan peligroso es
un cuchillo de palo
como un fusil.

*

Como un río caudaloso,
la importancia del pasado.

Hay árboles genealógicos
generosos en sombra
y abundancia.

Albergar ilusiones
sería confundirme,
siempre supe
que luchar era mi herencia.

*

Harto de apariencias
y tolerar tanto teatro,
la sensatez
y la sabiduría del pobre:
perfecto ejemplo
lección perfecta:

Agua, pan y cama.



Antonio Gómez en Sumo y sigo (La Última Puerta a la Izquierda, 2009).



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