Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 17 de enero de 2015

Saray Pavón: Ábreme si me quieres conocer (4):


Ese cuerpo
que se asemeja
en todo al mío:
la disposición
del ombligo, pechos
y pubis;
el olor de la piel,
la humedad en los labios,
todas las curvas,
los muslos y las ganas.
Todo es igual, incluso
el lunar en el dedo,
la mano que se desliza
y acaricia el sexo,
el tatuaje y el tacto frío.
Sobre todo el tacto frío.




Y miro y solo veo
velocidad de vicio y de locura
toldos que tiene un rítmico vaivén
de borracho, gente que espera
el autobús fumándose un cigarro
y una piel, una sola piel,
para aguantar lo que venga.


Los dos primeros versos son de Miguel Hernández.


Saray Pavón en Ábreme si me quieres conocer (2014).


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