Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 22 de enero de 2015

Mercedes Díaz Villarías: Un vestido de camarera color mandarina. Christina R.




UN VESTIDO DE CAMARERA COLOR MANDARINA.
CHRISTINA R.

Mi madre fue el inicio de esta expedición/ y era al principio de
los tiempos./ Conoció a mi padre como camarera/ al borde de un
lago helado/ entre turistas que paraban el motor/ para sentir de
nuevo el sol./ Él la miró y vio/
ramas llenas de luciérnagas, baluartes de luz/
dibujando circunferencias/
sobre el agua helada,/
arándanos púrpura en los peñascos,/
armiños brillantes entre abedules./ Tras presentar sus respetos,/
y observar el dibujo de la contenida línea en su mandíbula, ella
contestó: Voy contigo./ Y he aquí que celebraron/ banquetes en
las márgenes de las autovías/ hacia el Sur, camino a España./ Y él
la amó, partiendo su pan con el hambre de ella,/ visitándola
desnuda, hasta que su hija murmuraba:/



Mercedes Díaz Villarías en Mi nombre es rojo (Plurabelle, 2004).

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